sábado, 17 de junio de 2017

Ezequiel A. Chavez, un reformador de la educación.




Por Lisardo Enríquez L.

Muchos mexicanos que en su momento aportaron lo mejor de sí mismos para engrandecer a nuestro país, son desconocidos para las nuevas generaciones. El caso de la obra educativa no es la excepción. En esta ocasión el interés está en abordar el caso específico del Lic. y maestro Ezequiel Adeodato Chávez Lavista, nacido en la ciudad de Aguascalientes en 1868, a quien correspondió dar su mejor esfuerzo entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.

El padre de Ezequiel A. Chávez se preocupaba por la formación intelectual y moral de sus hijos. Con la presencia de su esposa, leía en voz alta con frecuencia a  ellos. Sin embargo, con el fin de que tuvieran mayores oportunidades educativas, en 1877 se trasladó con la familia a la ciudad de México. Tal vez esta acción de su padre hizo que después él se preocupara porque todos los mexicanos tuvieran también acceso a la educación.

En la adolescencia ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria donde fue alumno de Ignacio M. Altamirano, del cual expresó: “fue por antonomasia nuestro maestro de amor a México, a la literatura mexicana y a la historia de México, no pasivamente, por la sola contemplación, sino activamente, por la palabra, por la pluma, por el pensamiento y por la acción”. Años más tarde, en esa misma escuela dio clases y fue maestro, entre otros, de dos jóvenes que luego serían destacados filósofos: Antonio Caso y José Vasconcelos.

Estudió la carrera de leyes pero prefirió dedicar su talento a las tareas de la educación nacional. Fue el colaborador más cercano de tres grandes ministros que dirigieron la educación de nuestro país: Don Joaquín Baranda, Don Justo Sierra y Don José Vasconcelos. Baranda le encargó los diseños para 3 reformas fundamentales: la reorganización de la instrucción primaria elemental; la reorganización de la instrucción primaria superior y; la reorganización de la Escuela Nacional Preparatoria.

Inspirado en las ideas pedagógicas del educador alemán Federico Froebel y con el apoyo del ministro Justo Sierra, Don Ezequiel A. Chávez instauró una de la reformas más importantes de la educación pública en México: el establecimiento de las escuelas de párvulos o jardines de niños, que ahora conocemos como el nivel de educación preescolar. En el mes de enero de 1906 se inauguraron en la ciudad de México los dos primeros jardines de niños, uno de ellos se llamó “Federico Froebel” y estuvo a cargo de la Profesora Estefanía Castañeda; al otro se le asignó el nombre de “Enrique Pestalozzi” y estuvo bajo la dirección de la Profesora Rosaura Zapata. Estas dos maestras se consideran fundadoras de los jardines de niños en nuestro país.


Don Ezequiel A. Chávez realizó muchas más actividades. Fue director de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Escuela de Altos Estudios, así como Rector de la entonces Universidad Nacional de México. Se considera autor del proyecto para la creación de la Secretaría de Educación Pública. Escribió libros de geografía y de civismo y fue traductor también. Falleció en 1946. Por el tipo de vida que llevó sus familiares cubrieron el cuerpo con un hábito de San Francisco. 

Artículo publicado el 12 de junio en Diario de Xalapa. 

sábado, 3 de junio de 2017

Salvador Alvarado.



Por Lisardo Enríquez L.

Durante largas décadas, en México han estado ausentes hombres y mujeres con verdadera convicción patriótica al frente de las acciones políticas de gobierno; ha venido prevaleciendo la actitud pragmática, sin ideales, sin una real preocupación por los problemas nacionales y comunitarios; pero no siempre ha sido así. En este país también han nacido auténticos patriotas, muchos de los cuales han dado su tiempo, su inteligencia, su decisión y su sangre por un mejor estado de cosas para el porvenir de su pueblo. Tal es el caso, entre muchos otros, de Salvador Alvarado Rubio, nacido en Culiacán, Sinaloa en 1880, quien recorrió por necesidades propias y por su entrega a las mejores causas del país buena parte de nuestro territorio.

A los 8 años de edad se fue con sus padres a vivir al poblado de Pótam, Sonora. Convertido en joven estuvo en el Puerto de Guaymas trabajando en una farmacia y luego estableció una botica propia en Cananea. En este mismo lugar se dedicó al comercio. En esta etapa de su vida descubrió lo que sería una de sus grandes pasiones: la lectura. Por sus inquietudes e intereses sociales en Cananea se incorporó al Partido Liberal Mexicano y se convirtió en divulgador de las ideas de Ricardo Flores Magón.

En 1910, en una de las acciones precursoras de la Revolución Mexicana, participó en el frustrado ataque al cuartel militar de Hermosillo. Más tarde se incorporó al movimiento armado que encabezó Francisco I. Madero, en cuya lucha obtuvo los grados de Mayor y después de Teniente Coronel. Más tarde se sumó al ejército constitucionalista con Venustiano Carranza obteniendo primero el grado de Coronel y luego el de General. Fue Jefe de la Zona Central de Sonora y más adelante se encargó de reorganizar las tropas militares de Puebla y Tlaxcala.

Posteriormente, el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista lo nombró comandante militar del estado de Yucatán para luchar en contra de Abel Ortiz Argumedo que se había levantado en armas desconociendo al poder establecido. El 19 de marzo de 1915 derrotó a este usurpador y asumió el cargo de gobernador y comandante militar de Yucatán. Esta es la parte más conocida de la vida del General Salvador Alvarado, porque durante su gobierno realizo una gran obra revolucionaria. Gobernó Yucatán de 1915 a 1917 y en ese lapso realizó profundas reformas legislativas, agrarias, laborales, económicas, educativas y culturales.

Sin embargo, estaba destinado a otras responsabilidades. Poco antes de concluir su encargo de gobernador fue nombrado comandante militar de una parte importante del sureste y del Istmo. En este puesto fue que desempeñó propiamente su última relación con Carranza. Éste, como otros encumbrados en “el poder”, le impidió seguir en ascenso político porque le resultaba peligroso, como ocurrió también con Francisco Villa.

En su última etapa fue amigo y cercano colaborador de Adolfo de la Huerta, por quien secundó una Rebelión en la cual fue traicionado y asesinado el 10 de junio de 1924, entre Tenosique, Tabasco y Palenque, Chiapas. Salvador Alvarado fue un destacado militar, revolucionario y estadista, un patriota ejemplar.

Artículo publicado el 29 de mayo en Diario de Xalapa. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Renovación de la legislatura local, ¿Una esperanza?






Por Lisardo Enríquez L.

Si partimos de que toda persona que asume una función en cualquiera de los tres poderes de gobierno tiene un compromiso con la sociedad a la que representa, estamos hablando de un compromiso pleno con su pueblo. Pero los hechos dejan mucho que desear. La corrupción ha sentado sus reales con un cinismo brutal. Por lo menos desde aquello de los años veinte que se atribuye a Obregón: Nadie soporta un cañonazo de 50,000 pesos, pasando por el auge de la industrialización del país, época en la cual muchos funcionarios se hicieron muy ricos y heredaron a sus hijos grandes fortunas y poder, hasta la modernización política de Carlos Hank de: Un político pobre es un pobre político.

Pero hay de casos a casos. Lo que ha pasado en estos últimos años es patético. Casi se llevan hasta nuestras pertenencias personales. Desde el centro del país con las residencias insultantes, a entidades federativas como Tamaulipas, Chihuahua, Sonora, Coahuila, Quintana Roo y, tristemente, Veracruz, todo es asqueroso y sin calificativo para esa ambición desmedida. No ha habido respeto, ya no a las leyes, sino a una elemental lógica humana. Porque para esos seres no hay absolutamente moral. ¿Quiénes son esas “personas” capaces de desmantelar todo lo que encuentran y fingir que aman a su pueblo? ¿Qué tienen en la cabeza y cómo les funciona?

En una reciente reunión de amigos decía Daniel Fernández Díaz: Debemos tener esperanza. Y tiene razón. No todo está perdido, ni tenemos que esperar sólo desastre. Hay que seguir adelante. Pero tiene que haber nuevas bases, nuevas reglas. Se tiene que encontrar cómo amarrarle las manos (y también la boca) a todo aquel y aquella que detente un cargo público por bajo que sea. Hace tiempo pensábamos que las mujeres pondrían el ejemplo a los hombres, y sí, las hay, pero hay otras que han llegado a los puestos públicos a hacer exactamente lo mismo y con el mismo cinismo, incluso peor. Y hay “servidores” en lugares restringidos en presupuesto que nadie piensa tienen motivo para ser corruptos, sin embargo desarrollan ingenio para “hacer su patrimonio”.

Por eso, ante las actuales circunstancias, los ciudadanos tenemos que dar un voto de confianza, especialmente, a los integrantes de la legislatura local que toma posesión de sus cargos el 5 de noviembre de este 2016. Será un laboratorio para Veracruz por la conformación repartida en tres principales fuerzas políticas, a diferencia de las anteriores en donde de hecho se trataba de “aplanadoras” al servicio del gobernador en turno. Es deseable que ocupen el cargo para servir a su entidad federativa y se preocupen en todo momento de no desviarse de este compromiso fundamental; que le cierren la llave a decisiones incorrectas; que se pongan de acuerdo no para favorecer intereses de grupo o grupos, sino de los veracruzanos en general, partiendo de las necesidades más apremiantes y más necesarias. Hay que cerrarle la llave al despilfarro, empezando por los sueldos de los funcionarios y las canonjías que tienen.

Hay una esperanza. Que la política sirva para engrandecer a este maravilloso estado; que en la legislatura se privilegien los debates de altura y los fines para servir al pueblo que los eligió; que recuerden por qué están ahí y los compromisos que hicieron. Incluso, pienso se pueden apoyar en sus votantes para encarar los momentos difíciles, porque los votantes deben convertirse en participantes activos de las decisiones.

Artículo publicado el 31 de octubre de 2016 en Diario de Xalapa. 

viernes, 14 de octubre de 2016

Escuela Normal Veracruzana, iniciadora de un movimiento.




Por Lisardo Enríquez L.

En esta misma plana, en la edición del 19 de noviembre del año 2011, se publicó una breve semblanza de mi autoría sobre la Fundación de la Escuela Normal Veracruzana, en la cual se puntualizaron antecedentes sobre la creación de esta  legendaria institución para la formación de maestros. Las escuelas normales representan-o debieran representar-una de las tareas de mayor trascendencia para cualquier nación. Así lo vieron los fundadores de las normales de México.

Durante la mayor parte del siglo XIX la escuela Lancasteriana fue la encargada de atender las necesidades educativas en nuestro país. Para ser más exacto de 1822, año en que se fundó la Compañía Lancasteriana, hasta que se suprimió la misma en el año de 1890. Al estado de Veracruz corresponde el mérito de haber iniciado un movimiento para dar a la educación un lugar especial en lo que es la preparación de los profesores. En 1873 el Gobernador Francisco Landero y Coss promulgó la Ley Orgánica de Instrucción Pública, la cual preveía en su artículo número 100 la creación de una escuela normal para la preparación de profesores de instrucción primaria.

En 1883 se ponen en marcha acciones sistemáticas que dan origen a la educación normal en México con la creación de la Escuela Modelo de Orizaba, dirigida por el pedagogo alemán Enrique Laubscher y a la que se incorporaría en 1885 el pedagogo suizo Enrique C. Rébsamen. Veracruz y la nación entera tuvieron un impulso sin precedentes en la formación de profesores gracias a estos dos titanes de la educación.

Pero es en el transcurso del año 1886 cuando gracias a la intervención y decisión del Gobernador Gral. Juan de la Luz Enríquez se funda la Escuela Normal de Jalapa y nombra a Don Enrique C. Rébsamen como su primer director. El resultado de esta escuela es tan efectivo para su tiempo que el maestro Rébsamen es requerido para implantar nuevas normales en otros estados. Los primeros fueron Oaxaca, Guanajuato y Jalisco, adonde personalmente fue este notable educador. Luego vendrían más estados interesados a los que se desplazaron para este objetivo algunos de los discípulos del maestro. En 1900 funcionaban en el país 45 escuelas normales, por lo que se hizo necesario crear la dirección general de enseñanza normal, en la cual fue nombrado como titular Don Enrique C. Rébsamen.

Conviene citar uno de los pensamientos centrales del maestro Rébsamen que todos debiéramos tener presente siempre, decía: “La independencia más difícil de conquistar es la intelectual y  moral de un pueblo entero, que convierte al más humilde de sus hijos en un ciudadano libre”. Ideal que se ha ido posponiendo para un elevado contingente de mexicanos porque ha faltado compromiso de muchos gobernantes hacia los ideales y postulados resultantes de nuestras luchas sociales y hacia lo que es la exigencia de las condiciones nacionales.


La ahora Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen” cumple 130 años de su fundación; más diversificada, más especializada, de mayor amplitud y complejidad, con 5 carreras docentes en el nivel de licenciatura: educación primaria, educación preescolar, educación física, educación especial y educación secundaria modalidad telesecundaria, así como otros programas académicos. Sigue siendo forjadora de los maestros que la comunidad necesita. Que sirva de pretexto este aniversario para pugnar porque el sistema de las escuelas normales vaya al encuentro de una mayor independencia respecto a lo que deben ser en su sentido más humanista estas instituciones. 

Artículo publicado el 11 de octubre en Diario de  Xalapa. 

sábado, 17 de septiembre de 2016

Análisis y reflexión de la práctica docente.


Análisis y reflexión de la práctica docente a través de la investigación-acción. 
      


Por Lisardo Enríquez L.     
                            
Mucho se dice de los cambios necesarios en el terreno de la educación, pero muy poco es lo que en la realidad se hace para que los maestros y los alumnos actúen con libertad e iniciativa propia en la construcción del conocimiento y de su desarrollo como profesionales y como personas. Por eso son tan importantes los ensayos y experiencias en este campo. Carlos Jorge Aguilar Aguilar dirigió una experiencia educativa mediante la investigación-acción en su vertiente crítica con maestros-alumnos de la Universidad Pedagógica Veracruzana (UPV) entre los años 1999 y 2000.

Pero es hasta este año de 2016 en que bajo el patrocinio de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) se publica el libro Análisis y reflexión de la práctica docente a través de la investigación-acción, en el cual se presentan los resultados del trabajo realizado con profesores de educación primaria adscritos a escuelas de la región de Xalapa, del municipio de Veracruz y del municipio de Cosamaloapan. En este libro, que se presentó ante un numeroso público el día 17 de marzo reciente en las instalaciones del Colegio de Veracruz, se detallan en una buena prosa los aspectos teóricos que fundamentaron el proceso de investigación, la metodología seguida para realizarlo, los procedimientos de trabajo, así como los resultados obtenidos.  

En el prólogo, el maestro Raymundo Aguilera expresa claramente el valor de esta investigación. En términos generales se trata de la reconstrucción de la experiencia educativa de los maestros a través de la reflexión colectiva, utilizando como base los conocimientos y saberes adquiridos en ella. El propósito principal está en alejarse de las prácticas mecánicas, memoristas y repetitivas, buscando implementar acciones transformadoras en el ejercicio profesional de la docencia. Es decir, los profesores dialogan entre ellos para detectar la problemática esencial que existe en la enseñanza-aprendizaje, se dan a la tarea de encontrar los medios para solucionarla y con ello mejorar su práctica en beneficio de los alumnos.

La metodología adoptada va en el sentido de hacer del maestro un investigador de las necesidades y problemas cotidianos de la escuela en relación al contexto en el que está inmersa. El objetivo es que el maestro conozca, comprenda y modifique su realidad de manera autónoma y creativa. Por supuesto esto no es fácil dado que en general nuestra formación tiene otras bases en las que el profesorado se encarga de reproducir  propuestas que no siempre están fundamentadas en el contexto en el que se aplican.

El Dr. Carlos Jorge Aguilar tiene un largo camino recorrido en el sector educativo. Fue maestro frente a grupo, asesor técnico-pedagógico y subjefe técnico-pedagógico en lo que fue el departamento de Escuelas Telesecundarias de la actual Secretaría de Educación de Veracruz, académico en la Universidad Pedagógica Veracruzana, jefe académico en el Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos, presidente de la Academia Mexicana de la Educación, A. C., sección Veracruz y actualmente se desempeña como subdirector de educación superior de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz. 

Este libro representa la recuperación de una valiosa experiencia que bien puede servir para repensar los aspectos de la formación inicial y la actualización de los maestros. Felicidades desde este espacio al autor.



Artículo publicado el 12 de septiembre en Diario de Xalapa. 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Revista Tu vocación.




El hombre controlador del universo, Diego Rivera, 1934.  

Por Lisardo Enríquez L.

Con un diseño grato a la vista y con una distribución de materiales que permiten agilidad para la lectura, ha comenzado a circular el primer número de la Revista Tu Vocación, correspondiente al mes de agosto de 2016. Se trata de un proyecto largamente soñado por el Arq. Agenor Velasco Toledo, quien es el director general de esta publicación. La idea generadora es lo primero que vale la pena destacar: Se dirige principalmente a los jóvenes y se propone ofrecerles elementos concretos que les sean útiles para elegir su profesión.

Desde este primer número vienen ya ese tipo de elementos. Los lectores encontrarán información general de la Universidad Veracruzana (UV) con detalles sobre su fundación, las regiones donde opera, los programas que ofrece a los estudiantes de nivel superior incluyendo licenciaturas, posgrados y otros servicios que presta a la comunidad. Se presenta la oferta educativa de manera general por niveles, áreas académicas y modalidades, como entrada a este mundo que es la UV.

En cuanto a la educación superior tecnológica, inicia este número con información sobre los Institutos Tecnológicos Superiores de Huatusco y San Andrés Tuxtla, describiendo los programas académicos que ofrece a la población, los servicios de apoyo con los que cuentan, las líneas de investigación que desarrollan, así como los premios que han alcanzado por su labor.

Otro aspecto valioso de la Revista lo constituyen las entrevistas a jóvenes destacados, quienes aportan las experiencias que han tenido durante sus estudios, lo que les agrada hacer y lo que han logrado. Son los casos de Gonzalo Santiago Martínez que creó una app para traducción del español al zapoteco y de Xiuhnel Valdivia Morales que comenzó estudiando piano a la edad de 5 años y después se dedicó al violoncelo, el cual ha sido su compañero inseparable en diversas orquestas en las que ha participado.

Se incluyen artículos relacionados con la vocación y la elección de carrera profesional, la implementación de tecnologías, información sobre el Telebachillerato de Totutla y se publica una convocatoria para el primer encuentro mundial de poesía de los pueblos indígenas que se realizará en nuestro país del 17 al 22 de octubre del año actual.

En Tu Vocación, revista para jóvenes con futuro, dedican su esfuerzo Agenor Velasco Toledo como Director General, como ya se expresó en líneas anteriores, así como Margarita Peralta Peralta como Directora Operativa, Daniel Morales Vara como Responsable de Diseño Editorial, Karina Morgan como Correctora de Estilo y Cástulo Báez Vázquez como Encargado de Distribución.

No es común ver y sentir un entusiasmo tan fuerte como el que muestran los directores de esta revista que bien se inicia y que bien cumple su propósito: servirle a los jóvenes. Enhorabuena.  


Artículo publicado el 29 de agosto en Diario de Xalapa. 

Tlacotalpan y el son jarocho, una historia.


Portada del libro Tlacotalpan y el renacimiento del son jarocho en Sotavento. 
Bernardo García Díaz, 2016. 



Por Lisardo Enríquez L.

El producto más reciente del trabajo de investigación del historiador Bernardo García Díaz es el libro Tlacotalpan y el renacimiento del son jarocho en Sotavento. El historiador recupera y recrea pasajes de la llamada Perla de Sotavento desde la época prehispánica hasta nuestros días, en una apretada y al mismo tiempo bella descripción de sucesos económicos, políticos, sociales, y por supuesto de las manifestaciones del arte originario y en contacto con otras influencias que incluyen lo indígena, lo europeo y lo africano.

Bernardo está en su plena madurez y este trabajo lo revela. Al leer este libro pareciera que una tarde a orillas del Papaloapan se puso a escribir y que en la madrugada siguiente estaba terminado su trabajo. Así se lee, de corrido. Todavía recuerdo cuando se inició en estas lides de la investigación con su tesis-libro sobre Santa Rosa, un pueblo fabril del porfiriato. Vinieron después otros productos de su investigación y no han parado. Es, además, un custodio de la historia de Santa Rosa-Ciudad Mendoza.

Un mérito que me parece importante de este historiador está en su gratitud al    equipo que lo apoya, entre quienes está Hilda Flores, a su institución a la que se debe, la Universidad Veracruzana, a los autores que ha consultado en sus obras como el antropólogo tlacotalpeño del indigenismo Don Gonzalo Aguirre Beltrán y a aquellos otros que todavía realizan diverso tipo de trabajo de campo con quienes ha tenido cercanía personal y a través de sus escritos, como es el caso de Antonio García de León, por citar dos casos relevantes.
Pues bien, en esta obra del 2016, García Díaz nos lleva de la mano a conocer Tlacotalpan en su historia bañada por el río de las mariposas, el que le ha prodigado vida y ensueño, pero también el que le ha ocasionado grandes inundaciones en el pasado y con ello daños. Recorremos la trascendencia que le dio la navegación para el comercio con el algodón, el azúcar, las maderas y el ganado. Nos asomamos a la riqueza pesquera que mucho sirvió como alimento a sus pobladores.

Pero Bernardo tiene un espíritu musical en su ser más íntimo, y ello le hace convivir con quienes enaltecen su cultura por la música. Así es el caso de su incursión al son jarocho. Primero señala cuando inició este ritmo vinculado desde su origen al fandango campirano del sotavento allá por 1692 y de ahí a los siglos siguientes, unas veces con más fuerza y otras bajando su intensidad.

De esta manera hace un recuento detallado de lo que ha sido el renacimiento del son jarocho en Tlacotalpan, en general en todo el Sotavento e incluso más al sur, a partir de 1980, o sea, hace poco más de dos décadas y media. Destaca al Grupo Mono Blanco como pilar de este renacimiento por ser de los iniciadores del movimiento jaranero, grupo que ha dado origen a otros como Son de Madera y Chuchumbé. Por supuesto registra personajes destacados en la interpretación musical, voz cantante, versificación, así como bailadoras y bailadores de tarima.

Y así, describe lo que es el ya legendario Encuentro de Jaraneros en las fiestas de la Candelaria, los encuentros jaraneros en otras latitudes del sotavento, en el sur de Veracruz y en Tuxtepec, Oaxaca. En Tlacotalpan el Grupo Siquisirí con su estilo, sones tradicionales y composiciones propias y los grupos actuales que vienen haciendo labor no sólo musical sino de promoción y defensa de lo suyo. En la décima también se cita a los hombres y mujeres de talento, como es el caso sobresaliente de Don Guillermo Cházaro Lagos.


Este libro, en el que tienen un lugar especial magníficas fotografías de Mariana Yampolski y de otros buenos maestros de la fotografía, los interesados lo pueden adquirir en las instalaciones del Instituto de Investigaciones Históricas y Sociales de la U.V. 

Artículo publicado en Diario de Xalapa el 22 de agosto de 2016. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Alberto Ruiz Quiroz, mentalidad activa.





Por Lisardo Enríquez L.

Originario de la Ciudad de Teocelo, Ver., su amado pueblo al que ha regresado para siempre, el maestro Alberto Ruíz Quiroz fue parte importante del equipo fundador del sistema de Telebachillerato, modalidad educativa creada en 1980 en el estado de Veracruz y dirigida en un principio por el maestro Tomás Rodríguez Pazos. Para quienes conocimos y tratamos al maestro Alberto, está presente su actitud permanente para generar ideas y estar planeando todo el tiempo una actividad.
Era un hombre que no podía estar quieto. Aunque seguramente tenía momentos para ello porque, por ejemplo, disfrutaba la música clásica y la lectura. En una segunda etapa del sistema de Telebachillerato le correspondió dirigirlo durante varios años y en esa etapa trabajó incansablemente para mantenerlo actualizado y para promoverlo más allá de las fronteras de Veracruz: a otras entidades de la república donde adoptaron esta modalidad, e incluso a otros países americanos.

Entre las responsabilidades que tuvo a su cargo, a las que dedicó su empeño y capacidad, estuvieron tres en particular: director de Telebachillerato de la ahora Secretaría de Educación de Veracruz, Director de la Facultad de Filosofía de la Universidad Veracruzana y Presidente de la Junta Directiva de la Academia Mexicana de la Educación, A. C., Sección Veracruz. En cada una de estas funciones dejó su huella de trabajo, inquietud e innovación.

Mi cercanía con el maestro Alberto se inició en el último tercio del año 1991, cuando era el responsable estatal de lo que se llamó Prueba Operativa para la implantación de un nuevo modelo educativo de la SEP. Fui comisionado para apoyar las actividades a su cargo en la entonces Subdirección General de Educación Básica de los Servicios Coordinados de la SEP en el estado, a cargo del Lic. Humberto Ortiz Salazar.

Después concibió la idea de formar un grupo técnico para apoyar desde el Telebachillerato actividades de actualización para los maestros y me invitó a participar en ello. Este equipo dirigido por él se encargó de hacer algunos programas para la televisión sobre cuestiones relacionadas con los problemas educativos, mediante entrevistas a especialistas del Centro de Estudios Educativos, A.C. de la Ciudad de México y a varios integrantes de la Junta Directiva Nacional de la Academia Mexicana de la Educación, A.C. entre los cuales estaba su presidente el Profr. Ramón G. Bonfil.

También se realizaron videos para los programas de las acciones de alfabetización que se estaban impulsando y para el programa de Carrera Magisterial. El mismo equipo contribuyó a la elaboración de guiones y videos para programas especiales del mismo Telebachillerato, entre los cuales había principalmente de capacitación para el trabajo.

A la Sección Veracruz de la Academia Mexicana de la Educación le dio un impulso importante a través de varias acciones como cursos, foros y mesas redondas, conferencias, ingreso de nuevos miembros de número y la publicación de un boletín de difusión. Su forma de ser le permitió estar en contacto con muchas cosas y con muchas personas. Descanse en paz nuestro amigo, el maestro Alberto Ruíz Quiroz.

Artículo publicado el 15 de agosto de 2016 en Diario de Xalapa. 

lunes, 11 de abril de 2016

Juan Rulfo y la palabra.



Por Lisardo Enríquez L.

En la Revista La Palabra y el hombre de la Universidad Veracruzana, Num. 35 correspondiente a los meses enero-marzo de 2016, se rinde homenaje al escritor jalisciense Juan Rulfo al cumplirse 30 años de su desaparición física, con colaboraciones de Sergio Pitol, Alberto Vital, José Miguel Barajas García, Adrián Gerardo Rodríguez Sánchez, Irlanda Villegas, Francesca Polito, Francoise Perus y José Luis Martínez Suárez. Se trata de un volumen bien combinado en imágenes y textos. Los segundos son tratados desde distintos ángulos por sus autores, con puntos de vista personales de crítica.

Inicia con el escrito Juan Rulfo: Pedro Páramo que Sergio Pitol elaboró en 1966 como prólogo para la primera edición de esta novela en polaco. El Premio Cervantes expresa en el último párrafo lo siguiente: “Una visión fatalista de la Historia, la revelación de alguna zona de la realidad mexicana, crítica del caciquismo y de sus consecuencias, las tinieblas que envuelven al espíritu del hombre, la imagen de una soledad desértica...”   

José Miguel Barajas trata la relación de la escritura de Rulfo con el poeta en lengua alemana Rainer María Rilke y con el poeta mexicano del Grupo Contemporáneos José Gorostiza. Destaca que El llano en llamas y Pedro Páramo están emparentados con la obra cumbre de cada uno de los poetas citados: con Elegías de Duino del primero y con Muerte sin fin del segundo. Es decir, se advierte en Juan Rulfo, como lo dice Barajas, que “hay la asimilación de una lectura profunda tanto de Rilke como de Gorostiza”. Barajas cita textos en los que se pueden ver las semejanzas. Incluso, las expresiones “soledad en llamas” y “páramo de espejos” del poema V de Muerte sin fin, muestran la relación de que se habla. Rulfo admiraba a Gorostiza y, además, coincidentemente, ocupó su lugar  como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Cada texto de homenaje a Juan Rulfo en La palabra y el hombre aborda una arista de importancia sobre la obra de este escritor, que en particular respecto a su novela Pedro Páramo el colombiano Gabriel García Márquez expresó: “Nunca desde la noche tremenda en que leí la Metamorfosis de Kafka...había sufrido una conmoción semejante”. Por ello, los ensayos publicados en la revista de la Universidad Veracruzana nos invitan a releer al autor, porque seguramente encontraremos algo que no habíamos advertido antes.

En El llano en llamas (1953) y en Pedro Páramo (1955) hay una ruptura, un nuevo comienzo. La situación de nuestro país para esas fechas ya mostraba retrocesos respecto a lo que se esperaba de la Revolución Mexicana como reivindicación de las clases populares. Con el ejemplo de Comala en su novela y de sus cuentos, especialmente Luvina, Rulfo deja en la memoria lugares abandonados, pedregosos, desérticos, pueblos de tristeza, donde habitan vivos muertos o muertos vivos, no se sabe; lugares de oscuridad en los cuales aparecen personas vestidas de negro, donde un poderoso somete a todos y se burla de ellos, viola a todas las mujeres, en resumen, hace lo que quiere.


La obra de Juan Rulfo, como la de José Gorostiza, se reduce a pocos libros, pero de inmensa trascendencia. Por eso una escritora como la norteamericana Susan Sontag ha podido afirmar que la novela de Rulfo no es sólo una de las obras maestras de la literatura mundial del siglo XX, sino uno de los libros más influyentes de ese mismo siglo. 

Artículo publicado el 11 de abril en Diario de Xalapa. 

martes, 5 de abril de 2016

De la queja y la indignación a la acción: Armando.



Por Lisardo Enríquez L.

En un acto sin estruendos y sin falsas promesas, sino más bien de reflexión y de franqueza con la gente, Armando Méndez de la Luz, candidato a gobernador del estado por Movimiento Ciudadano para las elecciones del próximo 5 de junio inició su campaña este domingo en Xalapa, en pleno centro histórico. La reflexión vale en sí misma para que los votantes analicen las propuestas respecto a cuáles tienen sentido real, así como a los candidatos por la trayectoria demostrable de quiénes son, cómo viven, qué han hecho de trascendente en favor de la sociedad y qué se espera con objetividad de ellos. La franqueza viene de lo que el propio Armando sostiene: “Hay que decirle la verdad a la gente”. Por supuesto que los ciudadanos se dan cuenta si es que se les habla con la verdad o no, saben identificar las palabras y a las personas.

Porque “este pueblo no merece el presente que tiene”, la convocatoria de Armando se dirige a “que Veracruz cambie su destino y su rumbo” mediante tres principios básicos: 1. Cero tolerancia a la corrupción, a la impunidad y a la injusticia; 2. Devolver el poder al soberano que es el pueblo y; 3. Anteponer el mérito al privilegio. En el primer caso se trata de emplear la ley en contra de quienes en el ejercicio de un cargo no han cumplido con honestidad y eficacia su cometido, lo que incluye a servidores públicos de hoy o de mañana. En el segundo punto, el candidato tiene sobrada experiencia sobre la participación de la población en las obras y programas de gobierno respecto a su planeación, seguimiento y evaluación, que es lo que propone para evitar actos de corrupción, así como para que la democracia se efectiva. En cuanto al tercer aspecto, también hay experiencia y compromiso para que no se incrusten en los puestos personas ajenas a lo que se requiere, es decir, que en cada función estén quienes tienen la preparación adecuada para ello y que además lo demuestren con pulcritud moral.

En Armando la propuesta moral de los actos no es cuestión de oratoria de campaña ni de declaración de programa escrito, la tiene en la sangre, en la formación y en el desempeño como estudiante, como maestro y como servidor público. La capacidad para realizar su cometido está demostrada en los cargos que ha desempeñado en diferentes niveles. Tiene suficientes méritos académicos, probada honradez y eficiencia comprobada. En cada lugar en el que ha estado ha dejado una huella clara de su profesionalismo y de su vocación social. Orientan su pensamiento y su vida grandes hombres como Benito Juárez, Lázaro Cárdenas y José Mujica. Este último es un verdadero símbolo de conducta que ningún otro político cita.

La política tiene que cambiar. Armando propone dejar el “yo” por el “nosotros” en la vida pública. Porque parece como si viviéramos en un mundo de superhéroes en donde son las individualidades las que deciden y hacen por los demás. Esto hay que desterrarlo porque sólo ha propiciado perversión en la política y alejamiento total del pueblo. Esa perversión ha llevado precisamente a la corrupción, a la impunidad y a la injusticia en las que nos encontramos. El individualismo propiciado entre los mexicanos, tomado de otros sistemas ajenos a nuestra cultura, ha pulverizado poco a poco muchas de nuestras costumbres y valores y nos ha llevado al punto grave de la actualidad.


Por eso, la propuesta está en el Movimiento Ciudadano, en el despertar de un letargo político que fue promovido por mentes perversas, en sacudirse los lastres que tienen anclado a Veracruz en la pobreza, el desorden y el estancamiento, para arribar a un mejor estado de cosas en los hechos, no en las palabras. Con Armando se transformarán las acciones en trabajo de equipo, en movimiento colectivo, en participación activa de la sociedad, como lo ha propiciado en anteriores oportunidades. Los ciudadanos están cansados del actual estado de cosas, pero Armando propone pasar de la queja y la indignación a la acción. 

Artículo publicado el 4 de abril de 2016 en Diario de Xalapa. 

lunes, 28 de marzo de 2016

Fernando Solana, hombre comprometido con México.



Por Lisardo Enríquez L.


El miércoles 23 de marzo de 2016 dejó de existir Fernando Solana Morales a los 85 años de edad. Hombre del sistema político con una visión crítica de la realidad y de las instituciones, demostró desde diferentes trincheras y con su acción constante su amor a México. Bien recordamos que como Secretario General de la Universidad Nacional Autónoma de México acompañó el primero de agosto de 1968 al rector Javier Barros Sierra durante la marcha del silencio, en aquel año en que tuvo lugar el Movimiento Estudiantil en nuestro país.

Su preparación académica, así como su participación en el medio social y político, lo llevaron a desempeñar numerosos cargos públicos en los cuales siempre demostró su valía. Fue secretario de comercio, secretario de relaciones exteriores y secretario de educación pública. Este último cargo lo asumió en dos ocasiones, la primera de las cuales puede recordarse por su empeño en la desconcentración y descentralización de la SEP hacia los estados. En el estado de Veracruz nombró al Antropólogo Don Gonzalo Aguirre Beltrán como delegado.

Fue en ese tiempo que se establecieron las delegaciones generales de la SEP y se responsabilizó a las entidades federativas de la administración completa de los servicios de educación básica y normal. Puso en marcha un programa llamado Educación para Todos con tres subprogramas específicos: educación primaria para todos los niños, castellanización de la población escolar indígena y educación básica de adultos. Durante su administración se crearon el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP).

Se preocupó por el estudio de la situación nacional que procurara sustento a las acciones. En ese sentido promovió y dirigió trabajos de debate, análisis y propuesta a través de grupos de académicos e interesados en la problemática educativa del país. En la primera época en que estuvo al frente de la SEP se publicó el libro Historia de la Educación Pública en México con el sello editorial del Fondo de Cultura Económica en 1981 primero y de esta misma editorial y la SEP en una edición conmemorativa en 1982. Dicho libro fue coordinado por él mismo, así como por Raúl Cardiel Reyes y Raúl Bolaños Martínez. En la introducción Solana dijo que “Una nación estudia su historia para conocerse mejor”.

La vida de Don Fernando Solana fue de plena actividad por sus principios y su visión de país. Presidió el Fondo Mexicano para la Educación y el Desarrollo y desde ahí realizó coloquios y otros eventos en favor de la educación. Producto de ese trabajo en 2006 Siglo XXI Editores publicó la obra Educación Visiones y Revisiones, que en 2007 tuvo su segunda edición. Solana aparece como compilador de los textos. Su palabra se encuentra nuevamente en la introducción al libro. Dice: “En México, la educación dejó de ser factor de unidad nacional e impulsor del crecimiento económico y de la equidad social. Este proceso ha sido gradual pero consistente, por lo menos desde hace 25 años”. Y fue más allá: “Nos ha faltado visión y audacia en el diseño y proyección de las políticas educativas”. Es decir, el México anterior a 1980, con todas las limitaciones que haya tenido en todos los campos, fue muy distinto al que se ha vivido de entonces a la fecha.


Don Fernando Solana fue hombre del sistema, pero no acomodaticio sino crítico. Propuso cambios de fondo en el sistema político mexicano por encontrarse agotado su modelo. Pero el sistema es ajeno a la crítica, por lo menos hasta ahora.

Artículo publicado el 28 de marzo de 2016 en Diario de Xalapa. 

miércoles, 23 de marzo de 2016

La encrucijada en Veracruz hoy.



Marcha del 10 de marzo de 2016 en Xalapa, Ver. 
Tomada de Centro Noticias. 


Por Lisardo Enríquez L. 



Nunca como ahora los veracruzanos estuvieron ante la difícil situación de analizar su futuro inmediato, el futuro de esta entidad federativa con largas costas en el Golfo de México propias para la pesca y el turismo, así como una variedad de riquezas naturales y humanas a lo largo y ancho del territorio. Después de ese análisis se requiere de la participación más activa de toda la población en las decisiones públicas. Ya no es posible que un selecto grupo de personas se la pasen haciendo lo que quieran, si supuestamente representan a grandes conglomerados de personas. Es por eso que todos los ciudadanos tienen el derecho y la obligación de ser también políticos responsables de aquello que es del común.

Se necesitan personas sensatas y capacitadas verdaderamente para los cargos públicos, personas que centren cuidadosamente sus juicios antes de actuar respecto a los problemas que se les presenten, que no arrastren odios y todo se les haga fácil quitando supuestos enemigos de su camino. Se requiere de personas que demuestren cuáles son sus bienes, cuando los adquirieron y de qué ingresos disponían cuando se hicieron de ellos. Se trata de que la población sopese con mucho cuidado a quienes elige para un cargo público, que no se deje llevar solamente por la propaganda o por intereses puramente individuales. Se trata de conocer los antecedentes de quienes buscan poder y saber para qué lo quieren. La gente del pueblo ya no debe permitir que sigan los mismos, que tomen puestos personas improvisadas que logran cosas a base de engaños y de dádivas a otros más poderosos que ellos.

La realidad nos avasalla. Hoy las condiciones de los veracruzanos han ido a menos en cuanto a empleo, finanzas, productividad, iniciativas y programas de desarrollo real, así como en relación a los servicios. Los niveles de pobreza son escandalosos en un alto porcentaje de la población, mientras unos cuantos gozan de recursos económicos mal habidos.

En un estado civilizado no deben volver a ocurrir hechos como aquel desalojo de maestros del 13 de septiembre de 2013 con bastones eléctricos, ni como el protagonizado en Xalapa y Boca del Río en 2015 con motivo de la evaluación magisterial con policía montada y grupos de golpeadores vestidos de civil, ni estudiantes universitarios a los que se les allana su espacio para darles tremenda golpiza, ni el desalojo a los pensionados que se dio mientras una comisión tenía pláticas de supuesta negociación, por citar los más salvajes. Ni debe haber ya periodistas o dirigentes sociales desaparecidos y/o asesinados por autores materiales e intelectuales no identificados, ni fuerzas de “seguridad” que entreguen a ciudadanos a los criminales, si es que efectivamente ha sido así. La población no debe estar expuesta ante quienes no respetan a los demás, al contrario, la ciudadanía es la primera que debe ser tomada en cuenta para atender necesidades, problemas y reclamos.

Dicho de otra manera, la ciudadanía tiene que estar bien informada y ser activa en todo lo que concierne a las actividades colectivas, porque los representantes, dirigentes o gobernantes lo son para un conglomerado o para un pueblo, no para ellos mismos y menos en contra de sus propios representados o gobernados. Es inaplazable establecer legalmente, antes que nada, la revocación de mandato, para que si los gobernantes no cumplen estas cuestiones elementales sean relevados del cargo de inmediato. Así también debe hacerse con otro tipo de representantes y dirigentes: el que no trabaje para sus representados que se dedique a otra cosa. Hay que castigar severamente la corrupción, la soberbia y la incapacidad.

Parafraseando a la rectora de la Universidad Veracruzana al encabezar “la gran marcha”: es mucho lo que nos deben.  



Artículo publicado el lunes 21 de marzo en Diario de Xalapa. 

martes, 15 de marzo de 2016

León-Portilla y los antiguos mexicanos.


Miguel León Portilla



Por Lisardo Enríquez L.

Desde tiempo inmemorial el ser humano busca sus remotas raíces, su identidad. Ésta a veces ha sido suplantada por los vencedores de una conquista, sustituida por la cultura que en cierto momento domina a un grupo, a una nación. Y a veces se camina sin rumbo claro porque falta una dirección. Porque no sabemos exactamente qué y quiénes somos, para también interrogarnos a dónde deseamos ir. Por eso es tan importante la contribución de quienes dedican su existencia a hurgar paciente y tenazmente en las raíces de cada pueblo, como en nuestro caso lo ha hecho el Dr. Miguel León-Portilla.

 Historiador y lingüista dedicado al estudio de la cultura náhuatl en sus propias fuentes por más de 60 años, acaba de recibir un homenaje muy merecido por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al cumplir 90 años de vida el 22 de febrero de este 2016. Es maestro e investigador emérito de la citada institución, además de ser miembro de El Colegio Nacional,la Academia Mexicana de la Lengua, así como de otras instituciones académicas del país y del extranjero. Ha recibido numerosos premios y condecoraciones. En 1995 el Senado de la República le otorgó la Medalla “Belisario Domínguez”.

Como producto de sus investigaciones, ha publicado poco más de 15 libros, algunos de los cuales son los siguientes: La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (1956); Siete ensayos sobre cultura náhuatl (1958); Visión de los vencidos (1959); Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares (1961); Quince poetas del mundo náhuatl (1993); Bernardino de Sahagún, pionero de la antropología (1999) y Poesía náhuatl, la de ellos y la mía (2006). Otros tienen relación con la cultura maya y otros temas. De estos libros se han hecho varias ediciones y traducciones.

Don Miguel León-Portilla ha dicho que en su formación influyeron dos grandes mexicanos: el antropólogo Don Manuel Gamio y el padre Ángel María Garibay. El también investigador Patrick Johansson, discípulo de Don Miguel, dice que éste aprendió la lengua náhuatl del padre Garibay. Lo cierto es que Garibay y León-Portilla son los pilares fundamentales del estudio sobre el pensamiento, literatura y filosofía de la cultura náhuatl, particularmente prehispánicos.

En Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares, el autor deja en el inicio una afirmación categórica: “En Teotihuacán fue donde tuvo lugar el máximo esplendor intelectual y material de las culturas antiguas del México central”. Sin decirlo pronto ni citarlo de manera específica, da un valor como segunda gran cultura a los Toltecas. Después viene el estudio puntual de los distintos grupos culturales del altiplano central durante el establecimiento y desarrollo de los mexicas o aztecas, de quienes menciona a Tlacaelel como el reformador político, social, histórico y religioso que dio a ese pueblo una visión místico-guerrera y lo llevó a tener un dominio sobre extensos territorios.

Sin embargo, la aportación más importante de León-Portilla en este libro consiste en destacar que dentro de una parte de los mexicas y en los otros grupos nahuas vecinos se cultivó la parte espiritual que venía de la cultura tolteca, de manera muy distinta a la visión de Tlacaelel. Así, rescata el papel de los tlamatinimes, los más elevados guías dentro del mundo náhuatl prehispánico, quienes “elaboraron una concepción hondamente poética acerca del mundo, del hombre y de la divinidad”. Para ejemplificar lo anterior transcribe en español una serie de cantos pertenecientes a grandes personajes de Texcoco, Tacuba, Huexotzinco, Tlatelolco, Chalco y Ayapanco.


Sin duda, una vida muy productiva la de Don Miguel León-Portilla, quien nos ha traído al español innumerables textos recogidos de los códices o libros de pinturas de la época prehispánica, evidenciando así cual era el pensamiento de los antiguos mexicanos.

(Artículo publicado el 14 de marzo de 2016 en Diario de Xalapa.)

martes, 16 de febrero de 2016


Armando Méndez de la Luz. 


Por Lisardo Enríquez L.

Nuestro país y nuestro estado han llegado a momentos que van más allá de lo crítico. Nunca como ahora estuvieron a la vista conductas de personajes en altos cargos políticos y empresariales que hacen lo que quieren sin que haya poder humano que los frene. Protestas van y protestas vienen por acciones arrogantes, equivocadas y sin la consulta a la ciudadanía y no pasa nada. Quienes sufren las consecuencias son los que se defienden y los que protestan. Y es ya muy largo el camino. No hay para cuando. Lo que hace falta es el cambio, pero como se dice, no para seguir igual, sino con personas y acciones que vuelvan los ojos a la población y hagan su trabajo con ella.

Para ser gobernador de Veracruz por los próximos dos años, Movimiento Ciudadano postula como su precandidato a Armando Méndez de la Luz, en quien concurren cualidades sobresalientes. Armando proviene de una familia humilde que se forjó en el trabajo. Su madre Doña Enedina fue una mujer esforzada, inteligente y de carácter y así levantó a sus hijos. Su padre Don Diego mantuvo durante años un expendio de café en el interior del Mercado Jáuregui, en el cual los hermanos, entre ellos Armando, participaron moliendo y vendiendo ese producto al público. Sus hermanos han sido también reconocidos y sobresalientes como estudiantes y como trabajadores: Antonio (+), Diego (+), Carlos, Fidel (+), Ricardo y Othón. Todos ellos, y sus hermanas Irene y María Luisa, se formaron en valores acendrados con sus padres.

Armando tiene un alto historial como estudiante, como maestro y como servidor público a través de muchos años. En todas las escuelas y en todos los lugares de desempeño laboral ha dejado huella de su paso con acciones y obras relevantes. Se trata de un hombre no sólo inteligente, sino además con una alta capacidad y visión para resolver problemas y necesidades. Entre los cargos públicos donde ha demostrado esa capacidad y esa visión están los siguientes: síndico y presidente municipal de Xalapa, secretario de desarrollo económico en el gobierno de Fernando Gutiérrez Barrios,  diputado local y senador de la república, por citar algunos de los más relevantes.

 Junto a su preparación académica y a su capacidad, está su honestidad y su moderación para actuar.  En el acto en el que se presentó públicamente como precandidato en la ciudad de Xalapa, el lunes 8 de este mes, dio un mensaje mesurado sobre sus aspiraciones para ser gobernador. Habló de los problemas de la población con cifras que laceran a los veracruzanos y dijo que son muchos los agravios. En ningún momento lanzó ataques para descalificar a alguien.

Armando estudió administración de empresas en la Universidad Veracruzana, sabe que esta institución de la alta cultura de los veracruzanos es indispensable y tiene que ser apoyada totalmente. Es ahí donde se forman los profesionales que provienen de las clases populares del estado, e incluso de otras entidades federativas. Hizo su posgrado en el Instituto Tecnológico de Monterrey y ha realizado diversos diplomados, actualizando siempre sus conocimientos. Es un lector de primera y un amante del diálogo.


En una ocasión fue representando al gobierno del estado de Veracruz a la Habana, Cuba, a una ceremonia presidida por el Comandante Fidel Castro Ruz. Tomó un lugar en las primeras filas del público y el Comandante dijo en el micrófono: “Que suba Armando”. Hoy, en las condiciones en las que se renovará el poder ejecutivo del estado de Veracruz, nosotros también pedimos que suba Armando, si queremos que haya cambios reales, sin revanchas y sin amenazas a nadie, haciendo solamente lo que debe hacerse aplicando la ley y  tomando en cuenta al pueblo, que no es poco.

Artículo publicado el 16 de febrero en Diario de Xalapa.