miércoles, 9 de diciembre de 2015

Tlalxiktli, ombligo de la tierra.


Por Lisardo Enríquez L.

Herman Bellinghausen, periodista y director del suplemento literario nacional semanal Hojarasca, dijo que “...el canto de Hernández Ramírez nos da lo que la poesía, y sólo ella, nos puede dar, la certidumbre de una consumación”.  Lo anterior ocurrió el lunes 30 de noviembre en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, durante la presentación de la obra poética Tlalxiktli, Ombligo de la tierra, cuyo autor es el maestro y poeta originario de la Huasteca Veracruzana Juan Hernández Ramírez.

En otro sentido, este nuevo libro viene a ser también la consumación del escritor, porque en pocos años ha creado una obra poética muy completa dentro del rescate de una visión cultural del México originario, con elementos propios del mundo actual y de orientaciones personales del poeta. El mismo Bellinghausen define este poemario como “...un libro mayor de la poesía amorosa y erótica”.

En el mismo escenario de la presentación de Tlalxiktli, Ombligo de la tierra, el escritor Natalio Hernández, también de la Huasteca Veracruzana radicado en la Ciudad de México, se refirió a dos aspectos que es importante destacar. Habló de la personalidad del poeta Juan Hernández, del cual mencionó es un hombre humilde y generoso. El otro aspecto es en relación a la obra de la que expresó “Es un canto de amor a la mujer que trasciende de lo profano a lo sagrado, a lo profundo, a lo místico”.

En ambas cuestiones hay mucha razón. Ese es el poeta de Tlalxiktli, el que ha sido y sigue siendo un hombre sencillo que no presume de su talento, y desprendido sobre todo de lo que sabe. Y la poesía de Ombligo de la tierra va efectivamente de lo mundano a lo sublime. Conviene dar algunos versos del primer poema: “Venerable mujer / Eres el instante de nuestra mirada / porque eres el ombligo / que nos une al mundo. / Eres el cordón umbilical que nos funde / y nos amarra a la vida...Venerable mujer, / eres el monte sagrado. La unión / con los dioses. Diálogo entre / el viento y el fuego sagrados”.

Este poemario bilingüe náhuatl-español consta de dos partes: la primera incluye 31 poemas y son los cantos fundamentales a la mujer origen de la vida, encarnada en una sensualidad que se vincula a la espiritualidad y a los elementos de la naturaleza. La segunda parte, con el título general de Tlen mestli xiuimej, Hojas de luna, contiene 19 poemas referidos a la concepción del calendario náhuatl, en el cual el año tiene 18 meses de 20 días cada uno, más 5 días llamados nefastos o de esparcimiento. El último poema es de 5 versos que corresponden a los días nefastos y los poemas anteriores corresponden a cada uno de los meses. 

La publicación de Tlalxiktli, Ombligo de la tierra, hay que reconocérsela al Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) en esta primera edición bilingüe del otoño de 2015 en la Colección Voladores, que da a los lectores una obra bien cuidada, con una bonita cubierta color blanco. Un libro bien diseñado y terminado. El autor anunció el 29 de septiembre en una sesión de lectura de sus poemas que este libro estaría listo en los primeros días del mes de diciembre, y lo que se advierte es que la Institución editora cumplió cabalmente con el plan propuesto.


De manera que tenemos ahora una obra bellamente escrita y editada. De la FIL de Guadalajara habrá de pasar a divulgarse en nuevas presentaciones en nuestra entidad federativa, y seguramente en otras latitudes.

Artículo publicado el 7 de diciembre en Diario de Xalapa. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Veracruz, tierra de cañaverales.




Por Lisardo Enríquez L.

A los protagonistas del movimiento cañero de 2013 y a los maestros del MMPV Y la CNTE-Veracruz

Con una edición del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Centro INAH Veracruz, empieza a circular entre investigadores y lectores el libro Veracruz, tierra de cañaverales, Grupos sociales, Conflictos y dinámicas de expansión, el cual tuvo una primera presentación el miércoles 25 de noviembre en las regias instalaciones de la USBI (Unidad de Servicios Bibliotecarios de la Universidad Veracruzana), en esta Ciudad de Xalapa.

Los presentadores fueron Rina Ortiz Peralta del propio Centro INAH Veracruz y Horacio Guadarrama Olivera del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Veracruzana, quienes comentaron aspectos relevantes acerca de este libro. Guadarrama expresó que el tema de la caña es dulce pero muchas veces amargo; que es complejo pero fascinante. Al final hicieron uso de la palabra los coordinadores de la obra Luis A. Montero García y Virginie Thiébaut. El primero dijo, entre otras cosas, que de 2010 a la fecha se han cerrado 4 ingenios azucareros en el estado.

Lo cierto es que está a disposición del público interesado un texto bien logrado que constituye una extensión y profundización sobre la investigación histórica, antropológica y hasta sociológica sobre el tema del cultivo e industrialización de la caña, así como de la problemática que enfrenta incluyendo la situación de los trabajadores y las alternativas para su continuidad como proceso industrial. Está integrado por 7 trabajos de investigación.

En Paisajes cañeros de Lerdo de Tejada, Veracruz. Estrategias productivas y consecuencias territoriales, por ejemplo, Virginie Thiébaut nos hace ver que el sector cañero ha tenido crisis sucesivas ocasionadas, entre otros, por cuatro factores principales que son: la disminución en la rentabilidad del cultivo; la sobreproducción; las exportaciones a bajo precio y; el rezago tecnológico de la industria. En este estudio también nos acercamos a ver que de 1940 a 1988 el sector cañero fue apoyado y medianamente protegido por el Estado, pero que dio un cambio a partir de entonces con la privatización de las agroindustrias, la desaparición de la paraestatal Azúcar S.A. en 1992 y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio en 1994.

El lector encontrará en este libro otros productos de investigación bien documentados, amenos e indispensables como los siguientes: Calidad y oficio: Los pardos, mulatos y morenos en los ingenios azucareros de Coatepec, Veracruz, Siglo XVIII de Citlalli Domínguez Domínguez; Azúcar, panela y aguardiente en Veracruz (1800-1850), así como San Antonio: historia familiar de un ingenio tlacotalpeño (1870-1938) ambos de Luis A. Montero García; Sector primario, sistemas de actividad y caña de azúcar en Veracruz de Rafael Palma Grayeb; La Coalición Nacional de Sindicatos Azucareros Independientes: una experiencia difícil en el camino de la autonomía sindical, escrito por Ángeles González Hernández y Manuel Reyna Muñoz y; Sostenibilidad de bio-refinerías de caña de azúcar en Veracruz, México, una propuesta de Noé Aguilar Rivera.


 Veracruz, tierra de cañaverales, es un libro en el que hay material suficiente para informarse, recrearse y pensar en el futuro. El investigador Horacio Crespo habla en el prólogo de la valía de este esfuerzo coordinado, dice que esta obra: “. . . muestra desde estudios con eje regional la vitalidad de un campo de investigación en México, capaz de renovarse en temáticas y en nombres, en una excelente exhibición de calidad del oficio de historiador”.  

Artículo publicado el 30 de noviembre en Diario de Xalapa. 

domingo, 22 de noviembre de 2015

La personalidad de Torres Bodet en los cambios de política.





Por Lisardo Enriquez L.
Al maestro Elly Marby Yerves Ceballos
Inspirador de este artículo.

La situación por la que atravesaba el mundo durante la Segunda Guerra Mundial, la cual generó un reacomodo de fuerzas en las cuales los Estados Unidos resultaron fortalecidos, aunada a presiones internas y externas para que en México se modificara la orientación política de los gobiernos que habían emanado de la revolución, especialmente de los que radicalizaron los aspectos agrarios y educativos, propiciaron que a partir de 1940 nuestro país diera un vuelco y reorientara el rumbo hacia una política de “unidad nacional” y “conciliación”.

Efectivamente, se sabe que el candidato del Gral. Lázaro Cárdenas para que lo sucediera en la presidencia era el Gral. Francisco J. Mújica, pero dadas las condiciones descritas se tuvo que optar por una persona moderada y ese fue el Gral. Manuel Ávila Camacho. Así es como en esta coyuntura que cambió completamente las directrices del movimiento social de la revolución, se pasa a una etapa en la que van a tener mayor preponderancia la industrialización del país y el desarrollo económico basado más en la inversión extranjera y la iniciativa privada, trayendo ambos como consecuencia un fuerte crecimiento urbano de la población.

Para el caso de la educación se encuentra a la persona adecuada que llena plenamente esta necesidad. Se trata de Jaime Torres Bodet, un literato, intelectual, hombre inteligente y laborioso que comprende bien el momento y despliega una labor intensa al frente de la Secretaría de Educación Pública, dependencia clave en la cual pocos han realizado bien el trabajo que se requiere. Torres Bodet ha sido de los mejores en ese cargo. El papel de este hombre de letras desdice la afirmación que Jorge Castañeda hace en entrevista con Fernando Botero cuando dice: “Los intelectuales siempre tenemos el problema de tener ideas que son irrealizables”.

Torres Bodet tuvo ideas, las puso en práctica y le funcionaron. Es decir, las acciones realizadas en los dos momentos en que estuvo encargado de la educación nacional no fueron ni improvisaciones ni hechos derivados de un practicismo de burócrata. Sus acciones estuvieron basadas en ideas, en un pensamiento claro que acomodó a lo que eran las necesidades del país en esos tiempos y que respondían también a los propósitos de los regímenes de gobierno a los que sirvió.

Veía a la educación como un desarrollo amplio de la personalidad de cada individuo, en lo cual la sociedad entera tenía la mayor responsabilidad. Decía: “Ningún maestro, ninguna escuela, educan más que la vida misma”. También decía: “De todas las demagogias la que más me repugnaría encomiar ahora sería la que consiste en exagerar el poder de transformación que la escuela tiene, y en pretender descargar arbitrariamente sobre el maestro una responsabilidad que, por igual, nos incumbe a todos”. Ideas fundamentales que actualmente muchos desconocen porque están más “metidos” en sus intereses  personales y de grupo que en los de la nación.


Torres Bodet no sólo tuvo ideas, y muy claras, sino que supo conjuntar a las personas adecuadas, motivarlas para hacer un trabajo en el que él mismo estuvo todo el tiempo al frente explicando qué es lo que el país necesitaba en esos momentos. Vasconcelos, Bassols y Torres Bodet son los titulares de la SEP que estuvieron a la altura de su responsabilidad, buscando el engrandecimiento de la nación en la educación y la cultura. Torres Bodet fue el inspirador del Artículo 3º. Constitucional reformado en 1946, que estuvo intacto y vigente durante más de treinta años y al cual se han hecho modificaciones en los gobiernos neoliberales.


Artículo publicado el 18 de noviembre en Diario de Xalapa. 

martes, 10 de noviembre de 2015

Torres Bodet y la educación pública.




Por Lisardo Enríquez L.

La formación intelectual y el talento de Jaime Torres Bodet le permitieron dejar amplias muestras de su trabajo. Escribió novelas, poesía y crítica literaria y fue integrante del Grupo Contemporáneos. También escribió memorias, mensajes y discursos, producto de una intensa actividad en la vida pública. Es a esta parte de su existencia a la que se refiere el presente artículo, particularmente a sus aportaciones a la educación.

En el servicio público propiamente se inicia como secretario particular del Lic. José Vasconcelos cuando es rector de la Universidad Nacional de México. Poco después, cuando Vasconcelos va a dirigir la Secretaría de Educación Pública, lo nombra director del departamento de bibliotecas. En este puesto colaboró en la publicación de revistas educativas y en la preparación de las extraordinarias Lecturas Clásicas para Niños que han tenido reediciones facsimilares.

Desempeñó en 2 ocasiones el cargo de Secretario de Educación Pública. De 1943 a 1946 durante el sexenio del Gral. Manuel Ávila Camacho y de 1958 a 1964 en el gobierno del presidente Adolfo López Mateos. En su primera oportunidad se enfrentó a lo que estaba ocurriendo con la Segunda Guerra Mundial. Ante ello señaló que la educación tendría que ser una doctrina para la paz, la democracia y la justicia.

Por iniciativa de Torres Bodet como secretario de educación se promulgó la Ley de Emergencia de la Campaña Nacional contra el Analfabetismo en el mes de agosto de 1944. Según las estadísticas de 1940, había 47.88 por ciento de personas en analfabetismo total en el país. También por su iniciativa se dio un nuevo impulso a las Misiones Culturales dándoles a partir de entonces la función de promover el desarrollo de la comunidad rural. Otro de sus aciertos fue crear el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio en 1945, que ofrecía cursos por correspondencia a los profesores. De igual manera propició la realización del Primer Congreso de Educación Normal. En los 3 años que permaneció en el cargo se editaron 232 títulos de la Biblioteca Enciclopédica Popular. En la parte general de su propuesta pedagógica integró la Comisión Revisora y Coordinadora de los Planes Educativos y Textos Escolares.

 La segunda ocasión en que asumió la titularidad de la Secretaría de Educación Pública, de 1958 a 1964, se considera como el primer momento que en nuestro país se hace planificación educativa a través del Plan Nacional para la Expansión y el Mejoramiento de la Educación Primaria, más conocido como Plan de Once Años, que se puso en marcha con el propósito de cubrir el rezago educativo y la deserción escolar, que ya eran alarmantes y requerían una solución.

La parte pedagógica se encargó al Consejo Nacional Técnico de la Educación. En el Número 4 de la Revista Educación, editada por dicho Consejo,   correspondiente al mes de junio de 1960, se publicaron los Planes y Programas reformados para educación Preescolar y Primaria, así como los adelantos para los casos de la educación secundaria y normal que pronto entraron en vigencia en las escuelas públicas del país.

La otra acción, histórica por cierto, fue la implementación de los Libros de Texto Gratuitos que causaron una gran polémica al principio, más por intereses económicos y religiosos que por su contenido. La Comisión Nacional para este propósito fue presidida por el escritor Martín Luis Guzmán. Los primeros libros se presentaron en el mes de febrero de 1960. La idea de fondo que en Torres Bodet dio origen a todo esto fue la de hacer una realidad la educación gratuita y obligatoria.


Artículo publicado el 9 de noviembre en Diario de Xalapa. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Sorgo Rojo.




Por Lisardo Enríquez L.

Dos palabras sonoras con una profunda raíz: Sorgo Rojo, son el medio y la fuerza que enlaza una historia en la novela que lleva ese nombre, la cual se desarrolla en las llanuras de China, en el bajo río Amarillo que alguna vez identificamos en un mapa de Asía. Se trata de una zona rural llamada Gaomi Noreste, de donde es originario el autor Mo Yan, Premio Nobel de Literatura 2012.

El sorgo es, o fue, la principal fuente de sustento en esa región oriental. Mo Yan, quien en realidad se llama Guan Moye, nos lleva de principio a fin por acontecimientos que se desarrollan entre 1920 y 1940, poniendo de testigo al sorgo en todas las escenas humanas y presentándolo en sus más diversos matices de color, tamaño y movimiento con el viento y con el paso de los hombres. Dice por ejemplo: “...extensos campos de sorgo rojo se balanceaban como un mar de sangre. . . El sorgo se había vuelto de color escarlata oscuro...Un viento tibio rozaba los tallos de color verde esmeralda del sorgo que bordeaba la senda de tierra”.

A través de una narración intensa y apretada en poco más de quinientas páginas, los capítulos son solamente 5: Sorgo rojo, Vino de sorgo, Conducta de perros, Funeral en el sorgo y Muerte extraña. Mo Yan cuenta la historia del abuelo Yu Zhan’ao, quien de joven se hace notar en la rudeza, adquiere habilidad como bandolero y se convierte en comandante guerrillero que enfrenta a los invasores japoneses. Se habla de la famosa batalla sobre la ribera del río Negro. Así es que hay en esta novela mucho de epopeya en donde se describen la táctica, el enfrentamiento y la lucha sanguinaria, siempre en el marco del sorgo rojo.

El principal personaje femenino es Dai Fenglian, “la más guapa de todas las mujeres”, a quien el narrador cita por su nombre sólo al principio; después aparece siempre como “la abuela”, porque va a ser el amor de Yu Zha’ao. Dai, la hermosa de pies, es otorgada primero como esposa del hijo de un rico comerciante dueño de una destilería de vino de sorgo de la localidad. Padre e hijo son asesinados y la esposa del primero queda como heredera de esta planta de elaboración de vino. En relación a los pies de una mujer china, el narrador de la novela dice: “En mi opinión, a lo largo de nuestra extensa historia, los pies de las mujeres se han convertido en órganos casi genitales y los hombres han obtenido una especie de placer estético, con sólo mirar esos delicados miembros, que excitan sus secreciones sexuales”.

Sorgo Rojo es la tercera novela de Mo Yan. Otras de sus obras son: Trece pasos; El suplicio del aroma del sándalo, La república del vino; Cambios; Grandes pechos, amplias caderas, entre otras. Cuando uno lee Sorgo rojo, siente que esta lectura no es exactamente de un oriental, tiene una trama y un desarrollo comunicante con lo occidental; incluso yo diría que con lo latinoamericano. Mo Yan ha dicho que tiene influencia de León Tolstoi, William Faulkner y Gabriel García Márquez. Lo que no tiene duda es que se trata de una novela excelente.


Estos comentarios constituyen un apunte muy general sobre la novela Sorgo Rojo, pero llevan la intención de inquietar a los lectores que no la conocen todavía. En esto tiene toda la razón mi amigo el maestro de Acayucan Marco Antonio Juan Fernández: cuando uno es lector y ha tenido a la mano un libro que le ha gustado mucho, lo primero que piensa es contagiar a otros para que también lo lean. Queda ahí la sugerencia amables lectores. Y gracias a Jessi y a Ohtli por permitirme este goce.

Artículo publicado el 26 de octubre en Diario de Xalapa.  

lunes, 19 de octubre de 2015

La Batalla de Ayahualulco, Veracruz, en octubre de 1927.


Aguilar F. Víctor C. La Revolución de Gómez, 1927. 2014. 



Por Lisardo Enríquez L.

Como bien dice Víctor Cuauhtémoc Aguilar Fernández en su libro Ayahualulco, La Revolución de Gómez 1927:“. . . en los libros de historia de la enseñanza pública y privada, no ilustraban sobre esos importantes acontecimientos de carácter histórico de nuestro estado de Veracruz y principalmente del municipio de Ayahualulco; poco se sabía realmente de la célebre “Revolución de Gómez”.Los hechos que se desencadenaron en Perote, El Triunfo, Ayahualulco, Patlanalán, Cosautlán, Teocelo y Coatepec, con motivo de la rebelión del Gral. Arnulfo R. Gómez por la sucesión presidencial que comenzó en 1927, no se habían difundido públicamente; estaban fuera de “la verdad histórica”.

Los Grales. Francisco R. Serrano y Arnulfo R. Gómez se convirtieron en disidentes al buscar la candidatura  a la presidencia de la república, en un intento por hacer valer el lema del “Sufragio efectivo. No reelección”, ante el anuncio del Gral. Álvaro Obregón de que buscaría nuevamente ese cargo, con la anuencia del entonces presidente, el también Gral. Plutarco Elías Calles. Cuando los primeros se vieron presionados, se dieron cuenta que por la vía electoral no iban a lograr nada; entonces, sólo les quedó la posibilidad de llevar a cabo un levantamiento armado, para lo cual pensaban que tenían el apoyo de buena parte del ejército y de la ciudadanía.

Serrano y 13 de sus correligionarios fueron asesinados en Huitzilac, entre Cuernavaca y la Ciudad de México, por órdenes del Gral. Obregón, asumiendo la responsabilidad de este hecho el Gral. Elías Calles. El Gral Arnulfo R. Gómez fue Jefe de Operaciones del Ejército en el estado de Veracruz. Al revelarse en contra de la reelección de Obregón consideró contar con las fuerzas armadas de esta entidad, por lo que se trasladó con algunos de sus leales seguidores de la Ciudad de México a Perote, Ver. A la hora de la verdad contó únicamente con el batallón del Gral. Horacio Lucero, ubicado precisamente en Perote. Aunado a este personal militar, quienes se sumaron a la lucha por la democracia y el antireeleccionismo fueron las tropas revolucionarias agraristas regionales comandadas por el Gral. Silviano García Contreras y el Capitán Primero Valerio Ruíz.

Con el propósito de tener un mejor lugar de defensa se internaron hacia la sierra y fue en la localidad de Ayahualulco y sus alrededores donde el 9 de octubre de 1927 se dio la batalla entre el ejército federal y los sublevados. Por la superioridad numérica y de armamento de las fuerzas del ejército, los luchadores por la antirreelección perdieron esta feroz batalla, de la cual nada se dijo durante muchos años.

Ha sido gracias a los nuevos historiadores y a las actuales autoridades municipales de la región que se ha venido rescatando la memoria de estos importantes hechos y que se ha rendido tributo a estos héroes públicamente a partir del año anterior. Es en especial el H. Ayuntamiento del municipio de Ayahualulco, presidido por el Ing. Abundio Morales Rosas, el que ha promovido este rescate, dando todo el apoyo al maestro Joel Pineda Velatty, Director de Turismo y Cultura de dicho Ayuntamiento, para realizar lo necesario al respecto.


Con sendos eventos en Perote y en Ayahualulco, el jueves 8 y viernes 9 de este mes de octubre, respectivamente, se rindió homenaje por segundo año consecutivo a los Grales. Arnulfo R. Gómez y Silviano García Contreras, así como al Capitán Primero Valerio Ruíz. El primero fusilado en Coatepec y los otros dos en Perote. Los restos del Gral. Silviano García se encuentran en el cementerio de esta cabecera municipal. En los eventos citados estuvieron presentes los familiares (nietos y sobrinos nietos) de estos héroes de la democracia. En Perote estuvo presente todo el cuerpo edilicio del Ayuntamiento, encabezado por su presidente municipal Paul Martínez Marié. 

(Artículo publicado el día 13 de octubre en Diario de Xalapa.)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Telebachillerato a 35 años de su creación.




Por Lisardo Enríquez L.

Veracruz sobresale en la historia por sus realizaciones en la educación. En estas tierras ocurrieron grandes hechos educativos en el siglo XIX y también en el siglo XX. Muchas glorias se registran gracias al pensamiento y acción de hombres y mujeres que estuvieron a la altura de su tiempo. Sería prolijo enumerarlas, así como dar pormenores de ellas, y no es el propósito de este comentario. De lo que ahora se trata es de destacar, porque es necesario, lo que representa el Telebachillerato como modalidad creada por veracruzanos en el año de 1980.

Después de los años sesenta del siglo anterior, la población en nuestro país creció de tal manera que impactó fuertemente los requerimientos de oferta en todos los niveles del sistema educativo. Pero aunado a lo anterior, subsistía una añeja problemática representada por la existencia de amplias zonas marginadas que además de diversas, geográficamente muchas de ellas eran también dispersas. Esto último constituía una limitante para atender a la población de esas áreas, en primer lugar por los costos que representaba establecer escuelas secundarias y preparatorias en lugares donde la densidad urbana no era tan alta. A partir de 1968, la telesecundaria comenzó a resolver a nivel nacional el caso de la educación media básica.

Para atender las crecientes necesidades de la educación media superior no se podían utilizar los modelos existentes por lo ya dicho respecto a los costos. A nivel nacional no se vislumbraba iniciativa en este renglón. Es entonces cuando coinciden tres factores que dan origen en Veracruz a la actual modalidad de Telebachillerato. Esos factores fueron: un gobierno con apertura para establecer una opción diferente en este campo, el impulso a las televisoras regionales que en nuestra entidad se concretaba en ese momento con la iniciación de operaciones del Canal 4+ del Gobierno del Estado y un equipo de maestros entusiastas y preparados para emprender un proyecto innovador en esta materia.

Así, en el mes de septiembre de 1980 inicia formalmente sus actividades la modalidad de telebachillerato con 40 centros educativos, 43 maestros y 1,400 alumnos. En el diseño del modelo trabajó un grupo de filósofos, académicos y técnicos especializados en educación encabezados por Tomás Rodríguez Pazos y Alberto Ruíz Quiroz. Dicho modelo incluyó tres factores principales: 1. La teleclase; 2. La guía didáctica y; 3. El maestro. En un principio la teleclase consistió en aula tradicional proyectada en el televisor, pero muy pronto se convirtió en una clase dinámica sustentada en movimiento, sonido, imágenes y color.

En los primeros años el TEBA estaba completamente ligado al canal de televisión 4+ del cual utilizaba todo el equipo para la grabación de las teleclases. Fue en 1992 cuando logró contar con estudio propio de televisión y editora de video. Se grabaron miles de teleclases, primero en el plan de estudios de dos años y después en el de tres, pero además se crearon videos educativos como un recurso didáctico más. Para aquellas localidades a las cuales no llegaba la señal televisiva se crearon centros de estudio que utilizaron videocaseteras y videos. Las guías didácticas también se reprodujeron por miles y han sido objeto de diversas transformaciones para su actualización.

En estos 35 años de existencia la evolución ha sido muy importante en lo que a la atención de estudiantes se refiere. En el ciclo escolar 2014-2015 los centros TEBAEV fueron 1,052, los maestros 4,757 y los alumnos 90,057. Este sistema absorbe actualmente al 29.87% de los egresados de secundaria en el estado. Atendió en este mismo ciclo a 337 personas de los 14 Centros de Readaptación Social. Se atienden a la fecha 733 localidades eminentemente marginadas y están becados el 79.19% de los alumnos.


Los maestros, los alumnos y los padres de familia han sido elemento fundamental en la operación de estos centros educativos. El modelo así lo previó desde el inicio. El impacto de esta alternativa de educación superior con el uso de la televisión rebasó las fronteras de Veracruz para ser adoptado en otras entidades federativas como Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Tabasco, Tamaulipas, Hidalgo, Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato, Durango y Chihuahua, donde también ha sido muy útil para atender a la población que de otra manera no hubiera podido alcanzar este nivel educativo satisfactoriamente. Ese es Telebachillerato: una opción educativa viable creada en Veracruz.

(Artículo publicado en Diario de Xalapa el 7 de septiembre de 2015.)